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Duelo de aceleración de los EV más rápidos del mundo

Inusual comparativa entre el Tesla Model S y el Rimac Nevera.

Por: Julián Afonso Luis /@JAL69 (Twitter)

La publicación estadounidense DragTimes, especializada en cubrir competencias de aceleración, publicó recientemente en su canal de YouTube un video en el que  estudian las capacidades de los autos eléctricos (EV) de producción en serie más rápidos del mundo.

Los modelos elegidos por los expertos fueron el superauto Rimac Nevera, producido por la empresa automotriz croata Rimac Automobili, y el Tesla Model S en su versión Plaid.

La comparativa buscó demostrar el desempeño en aceleración de ambos vehículos, frente a la presentación reciente del Rimac Nevera y la afirmación de ser el EV más rápido del mundo.

Aceleración a fondo en línea recta

La prueba, que se realizó a puerta cerrada, consistió en medir la capacidad de aceleración de ambos vehículos en una pista de dragster profesional, el California Famoso Dragstrip (EE. UU.) en un tramo de 400 metros (cuarto de milla), anotando los parciales para un cuarto, un medio y tres cuartos de distancia; es decir, para 100, 200 y 300 metros.

Ambos vehículos fueron empleados en configuración totalmente de serie; es decir, sin ningún tipo de modificaciones especiales.

Los vehículos fueron confiados a pilotos especializados en pruebas de aceleración con autos de competencia y nunca habían realizado una prueba similar con los autos probados.

La publicación reportó que el Tesla Model S Plaid tiene un precio de lista en Estados Unidos de US$128.000, mientras que el Rimac Nevera se ofrece por algo menos de 2,5 millones de dólares.

Registros para el asombro

De antemano, los probadores eran conscientes de que el Riimac Nevera sería más rápido que el Tesla Model S Plaid, debido a que casi le duplica en términos de potencia y porque se trata de un hiperauto creado expresamente para buscar alto rendimiento, mientras el Tesla se diseñó bajo las premisas que definen un sedán familiar tradicional.

Ambos vehículos tienen motores totalmente eléctricos (uno en el Tesla y cuatro en el Rimac) y sistemas de tracción a las cuatro ruedas.

Los responsables de conducir el desafío reseñaron que las dimensiones exteriores de ambos autos son semejantes, a pesar de que sus formas y funciones son muy diferentes.

Así mismo, se verificó que ambos vehículos registraron un peso muy similar. El deportivo croata marcó 2.130 kilos, mientras el sedán estadounidense elevó la cifra a 2.145 kilos. Las medidas fueron tomadas en orden de marcha.

El Rimac Nevera usó llantas Michelin Pilot 4S en la medida especificada por el fabricante, instaladas nuevas para la ocasión. Su batería estaba cargada al 88% y su aceleración fue medida con una persona a bordo. Su potencia declarada fue de 1.914 caballos.

Por su parte, el Tesla Model S empleó llantas Michelin Pilot 4S en la medida especificada por el fabricante, también a estrenar. La carga de su batería fue del 100% e igualmente se midió su aceleración con una sola persona a bordo. La potencia declarada fue de 1.020 hp.

En ambos vehículos la única alteración practicada fue la instalación de dos minicámaras de video, una en el exterior y otra en el interior.

Reto electrizante

Rimac Nevera

Si bien el Rimac Nevera resultó más rápido que el Tesla Model S Plaid en las tres pruebas de aceleración realizadas por DragTimes, fue significativa la poca diferencia cronométrica entre uno y otro auto.

En la primera carrera, el Rimac Nevera registro 8,65” en los 400 mts contra 9,27” del Tesla. El superauto croata alcanzó una velocidad de 266,65 km/h, contra 244,28 km/h del Tesla.

Para la segunda medición, el Rimac detuvo el crono en 8,64” a una velocidad de 266,30 km/h. El Tesla, por su parte, registró 9.31” y alcanzó 242,14 km/h.

En el tercer y último intento, el deportivo croata hizo 8,61” contra 9,29” del sedán estadounidense. Las velocidades de salida fueron de 266,22 km/h y 242,8 km/h, respectivamente.

En la prueba quedó patente la consistencia en el rendimiento de ambos autos, que obtuvieron registros virtualmente idénticos en los tres intentos. Los conductores del test atribuyeron las pequeñas diferencias (décimas de segundo) más a la capacidad de reacción del conductor, que a pérdidas mecánicas.

En la primera carrera, el Tesla incluso anticipa ligeramente al Rimac, hasta llegar a la marca de los 100mts.  A partir de allí, el deportivo croata impuso su mayor potencia.

Rimac vence, pero…

Otra conclusión fue que, para obtener una ganancia en aceleración de 0,6” y una diferencia de velocidad de 20 km/h, hubo que añadir más de US$ 2,2 millones al precio del Tesla y sacrificar la capacidad extra para pasajeros y equipaje que ofrece el sedán, además de sacrificar la superior compatibilidad con la vida diaria y el menor costo de operación que ofrece este último.

En un autódromo, las diferencias de rendimiento entre el Tesla Model S Plaid y el Rimac Nevera se acentúan, a consecuencia del superior desarrollo del auto croata a nivel de chasis. Lo mismo ocurre en lo que respecta a velocidad máxima, que es de unos 320 km/h para el Model S y de 412 km/h para el Nevera, de acuerdo con sus fabricantes.

En definitiva, se puede concluir que las muy superiores cualidades mecánicas y dinámicas del Nevera solo pueden percibirse después de alcanzar un nivel de velocidad muy alto y únicamente en un autódromo, una pista de aceleración o un tramo de vía cerrado al tráfico normal.

Por el contrario, en condiciones de manejo urbano o en autopistas a las velocidades permitidas por las legislaciones de la mayoría de los países, las diferencias en aceleración entre un Tesla Model S y un Rimac Nevera son prácticamente imperceptibles a simple vista; de hecho, son tan escasas que se requiere usar cronómetro.

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