Beneficios de migrar a la nube en tiempos de pandemia

Por esta época, los retos de las corporaciones son mantener la operatividad y garantizar el acceso remoto a la información.

Por: Selenita

La crisis generada por el coronavirus complicó la productividad en todo el mundo y la imposición de estrictas medidas de aislamiento social ensombrece más el panorama para todo tipo de organizaciones, principalmente en lo referente a mantenerse operativas y en el acceso remoto de información.

Frente a ese panorama, las empresas tuvieron que acelerar sus procesos de transformación digital y adoptar nuevas prácticas con respecto a procesos, personal y tecnología. “Fue así como el teletrabajo, la educación virtual, la telemedicina y el comercio electrónico, dejaron de ser una alternativa y se convirtieron en las herramientas del día a día”, señala Diego Jiménez, Líder Regional de Producto de IFX Networks.

Aquí es oportuno destacar la Encuesta de Computación en la Nube 2020, realizada por IDG, que consideró las respuestas de 551 compradores de tecnología. Una de sus conclusiones es que 59% de los encuestados dijo que sus organizaciones planean usar servicios en la nube dentro de los próximos 18 meses, mientras que 38% confirma estar en la nube.

Beneficios clave

En este contexto, la computación en la nube se consolida como la alternativa ideal, pues supone una serie de beneficios para las corporaciones. Precisamente, IFX Networks comparte algunas de las bondades que ofrece esta solución para la estabilización y crecimiento de los negocios actuales:

  • Ubicuidad. No importa dónde esté la empresa u organización, ni tampoco sus colaboradores. Si cuentan con acceso a internet y una estrategia de conexión segura, pueden dirigirse a la nube y consumir los servicios y aplicaciones que requieran para desarrollar sus actividades.
  • Seguridad de la información. Se garantiza a partir de robustas arquitecturas que soportan ambientes de nube y en la cual los Cloud Service Providers (CSP) cuentan con toda la tecnología para ofrecer ambientes confiables y seguros que generen tranquilidad.
  • Optimización de presupuestos e inversiones. Pasar del modelo de gastos de capital (Capex) al de gastos operacionales (Opex) asegura una optimización de inversiones y activos fijos, lo mismo que una rápida implementación. Las alternativas de Cloud como servicio evitan grandes inversiones y minimizan los efectos de la obsolescencia tecnológica.
  • Crecimientos ágiles de acuerdo con la necesidad del negocio. Cada empresa debe crecer de acuerdo con sus necesidades. Migrar a la nube permite usar lo que se requiere. No es necesario sobredimensionar las capacidades, como sí puede ocurrir en los ambientes tradicionales.

¿Qué tipo de nube es más conveniente?

Una vez se tienen claros los beneficios, la decisión que sigue es cuál de las tres clases de nube que existen: públicas, privadas e híbridas, es la más conveniente para una organización.

La nube pública se basa en el modelo estándar, donde servidores y almacenamiento son suministrados por un proveedor de servicios. Este los administra y ofrece a través de internet. En este caso, el cliente paga únicamente por lo que consume.

Por su parte, en la nube privada o corporativa, los recursos antes citados son utilizados exclusivamente por una empresa (bien sea en sus propias instalaciones o fuera de ellas). Finalmente, la nube híbrida es una combinación de las dos anteriores.

Las tres modalidades ofrecen ventajas y beneficios específicos. Un buen proveedor de servicios en la nube siempre aconsejará lo mejor para una empresa, dependiendo de sus características y necesidades.

¿Cómo migrar en forma adecuada?

La migración de aplicaciones y datos a la nube es un proceso que debe realizarse en forma planeada y considerando todos los factores que intervienen. El objetivo es conocer la naturaleza de las aplicaciones utilizadas, los responsables de su manejo y los datos que se procesados por dichas aplicaciones. Esto permite dimensionar su impacto en el negocio y determinar la estrategia que se debe desarrollar.

“Un punto clave es contar con un aliado que tenga muy buena experiencia en este proceso. Por eso es importante verificar que tenga servicios profesionales y conectividad propia. Esto ayudará considerablemente en términos de gastos y tiempos a la hora de realizar la migración”, indica Diego Jiménez.

“En lo referente a fabricantes y aplicaciones, la sugerencia es conocer las buenas prácticas que cada uno recomienda para llevar a cabo este proceso. Muchas veces migrar es tan sencillo como activar una funcionalidad. De igual forma, si surgen problemas con las plataformas actuales, lo ideal es realizar una migración limpia. Esta consiste en aprovisionar la infraestructura de cero e implementar las aplicaciones; lo mismo que migrar la información para no subir errores locales a la nube”, concluye el especialista de IFX Networks.

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