Comienza la “era Bronco” en Colombia

Se presentó oficialmente el nuevo utilitario de Ford.

Por: Julián Afonso Luis / @JAL69 (Twitter)

Ford Colombia presentó esta semana el que posiblemente sea el producto más esperado que haya fabricado la marca durante este siglo: el utilitario deportivo Bronco de tamaño compacto.

A diferencia de lo que ocurre en Venezuela, donde los concesionarios Ford ofrecen desde hace varias semanas la Ford Bronco Sport (pero únicamente con el motor EcoBoost de 2.0 L) los clientes colombianos podrán elegir entre dos alternativas: el ya mencionado tetracilíndrico de dos litros que entrega 250 hp y 376 Nm de torque, o el tricilíndrico EcoBoost del que se anuncian 181 hp y 258 Nm de torque, ambas importadas de Norteamérica.

Por el momento, la única opción de carrocería disponible para quienes adquieran una Ford Bronco en Colombia es la station wagon de techo rígido y cinco puertas, pero queda abierta la opción futura de incorporar las versiones de chasis corto, con carrocería tres puertas y paneles de techo desmontables, tan pronto como la producción de estas se normalice en México y EE.UU.

Dos versiones llenas de detalles

Para atender la demanda local, Ford Colombia propone dos versiones de la Bronco Sport. La más ambiciosa se denomina WildTrak y pretende representar el escalón superior de la gama. La otra versión es más sencilla y se denomina Big Bend, siendo su misión la de atender a los clientes que demandan menos accesorios y requieren más practicidad.

La Ford Bronco Sport WildTrack se mueve a impulso del motor de cuatro cilindros de la familia EcoBoost, que desplaza dos litros y forma parte de un tren de mando que incluye tracción a las cuatro ruedas y una transmisión automática de ocho velocidades, que puede operarse manualmente mediante los comandos instalados en el volante.

Entre los elementos estándar de la Bronco Sport WildTrack destaca la suspensión independiente High Perfomance Off Road Stability Suspension (HOSS), que recurre a dobles brazos frontales y resortes traseros, dentro de un esquema multibrazo, para ofrecer un desempeño notable fuera de carretera.

Para afinar este sistema, Ford se hizo asesorar por Bilstein, que proporciona unos amortiguadores especiales y sensibles a la posición de las ruedas, en función de la carga aplicada sobre ellas.

Recursos al por mayor

Otro elemento característico de la versión WildTrack es algo que Ford denomina GOAT (o “cabra”) que es esencialmente un sistema de gestión de condiciones de manejo. Identificado con el término Goes Over Any Terrain (o “funciona sobre cualquier terreno”), este sistema ofrece siete modalidades de configuración (cinco en la Big Bend) y forma parte del All Terrain Management System (ATMS) de Ford.

El avanzado esquema 4×4 electrónico de la Bronco permite adaptar con apenas girar una perilla los ajustes para circular sobre terrenos arenosos (Sand), deslizantes (Slippery), barro (Mud), trochas empedradas (Rock), deportivo (Sport), ecológico (Eco) y, por supuesto, normal (Normal); es decir, el que permite circular por calles y autopistas corrientes.

La versión Big Bend del Ford Bronco Sport no es una edición sencilla o simplificada del modelo tope de gama, sino que muestra una configuración como producto diferente; es más esencial, dirigida a quienes pueden prescindir de los accesorios, pero quieren buenas características de estilo, diseño y presentación general.

El elemento característico de la Bronco Sport Big Bend es su motor de tres cilindros perteneciente a la familia EcoBoost, con doble árbol de levas y bloque de aluminio, que genera 181 caballos con apenas 1,5 litros de desplazamiento.

Una característica de este motor tricilíndrico es que ofrece un desempeño que carece de las vibraciones que tradicionalmente se asocian a este fraccionamiento. Además, su sonido es peculiar y distintivo, sin olvidar que sus consumos y emisiones son al menos 20% inferiores a los de un motor atmosférico de cuatro cilindros y 2.0 L.

Exterior distintivo y dotación extensiva

Una evidencia de que la versión Big Bend ($129.990.000) no es la “Cenicienta”, frente a la WildTrack, son los rines; la Bronco Sport “pequeña” usa aros grandes de 18” acabados en negro. Por su parte, los rines de la versión de precio mayor ($154.990.000) son ciertamente más vistosos por su acabado en tono grafitado, pero son de 17”.

En todo caso, el ajuste de suspensión otorga al WildTrack una rodada más alta sobre el piso que la versión Big Bend, a pesar de sus ruedas más pequeñas. El primero mide 1,81 metros de altura y el segundo mide 1,78 metros, siendo fácil verificar en ambos casos que las piezas mecánicas están suficientemente alejadas del piso (218 mm en el tope de gama y 198 mm en el de entrada) y, en consecuencia, bien resguardadas contra golpes al rodar en el escarpado.

La dotación tecnológica en ambas versiones se diferencia en la cantidad de ayudas electrónicas a la conducción. El Big Bend, por ejemplo, carece de muchas de las ventajas de los sistemas GOAT y ATMS, pero la configuración de suspensión es muy semejante en ambos.

Podríamos decir que el modelo de entrada es ideal para esos puristas que prefieren dosificar por sí mismos la conducción, recurriendo a su tacto personal sobre el freno y el acelerador.

Exteriormente, ambas versiones comparten los elementos distintivos generales, conectándose visualmente con la Bronco original de los años 60, pero sin pretender ser “retro” en lo absoluto. La diferenciación entre ambas versiones se hace a través de elementos como adornos, rines, parrilla y presentación interior.

Muchas amenidades en la cabina

En el habitáculo destaca un tablero de instrumentos bien rematado, con un panel que resultará muy familiar para quienes han tenido otros productos Ford. Allí se dispone de una pantalla digital para monitorear las funciones mecánicas del vehículo, de 6,5” en la WildTrack y de 4.2” en la Big Bend.

En el centro del tablero de ambas versiones hay una pantalla táctil de 8” para activar las funciones de comodidad e infoentretenimiento, con acceso al sistema Ford SYNC en versión 3.4.

Ambos modelos cuentan con todo tipo de compatibilidades y conectividad con Android Auto, Apple Car Play o Waze. Así mismo, comparten recursos como función start/stop, sistema de acceso sin llave, botón de encendido, cámara de visión trasera, control crucero y freno de parqueo eléctrico.

En la versión tope de gama se incluye, además: climatizador electrónico de dos zonas, asientos delanteros con reglaje eléctrico y calefacción, tapizados en cuero, iluminación ambiental, cámara de visión delantera de 180°, sensor de lluvia, control crucero en escarpado y sistema de encendido remoto, entre otros.

En seguridad, como es regular en la oferta de Ford, el arsenal es muy amplio en ambas versiones, al incluir nueve airbags, EBD, sistema de monitoreo de presión de llantas, asistente de arranque en pendientes, Advance Trac, ESP, control de tracción, control antivuelco, control vectorial de torque, alerta de tráfico cruzado y asistente anticolisión con detector de peatones, entre otros.

Luego de lanzar hace pocas semanas en el mercado local la Explorer ST 4×4, la llegada del Ford Bronco Sport y el análisis de la mezcla de producto elegida para ellos por Ford Colombia, queda claro que la marca alinea a nuestro país cada vez más con su estrategia global de productos: apuntar de modo más decidido hacia los SUV, los crossover, los todoterreno “inteligentes” y las tecnologías vanguardistas.

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