La séptima maravilla de Audi pasa de lo virtual a lo real

La marca alemana presentó en Colombia el espectacular megautilitario Q7.

Por: Julián Afonso Luis / @JAL69 (Twitter)

Porsche Colombia, representante para nuestro país de la marca alemana Audi, recurrió a la tecnología virtual para presentar al mercado su utilitario deportivo (SUV) de lujo Q7.

El Q7 marca el regreso de la marca al segmento de los utilitarios de gran formato, con el valor agregado de que, en este caso, hay la posibilidad de trasladar siete pasajeros en tres filas de asientos.

La nueva propuesta que hace Audi Colombia con el Q7 mantiene los valores de alta tecnología tradicionales de la marca y los enriquece con detalles estéticos y con una presentación mecánica de primer orden, en una única versión equipada al máximo y denominada Prestige.

Tecnología híbrida multiplicada por siete

Entre las tantas virtudes del Q7, seguramente la más prominente sea su tren de mando. Acá se recurre a un V6 híbrido de 3,0L con 24 válvulas, acoplado al sistema de tracción total permanente Quattro. Las cifras señalan 340 caballos de potencia, 500 Nm de torque y una transmisión automática Triptonic de ocho relaciones.

Tal como han institucionalizado las marcas alemanas, la velocidad máxima se limita voluntariamente a 250 km/h, pero la aceleración hasta alcanzar los 100 km/h se logra en solo 5,9”, evidenciando claramente las grandes capacidades de este SUV.

Ahondando más en el tema del motor, el Q7 incorpora un sistema híbrido, que se complementa con la tecnología TFSI de inyección tradicional del Grupo VW.    Todo ello explica la complicada denominación oficial de este producto: Audi Q7 55 TFSI Quattro MHEV Prestige.

En su descripción de producto, Audi no se dispersa hablando de detalles de conectividad con plataformas como Apple Car Play o Android Auto, pues considera que eso se da por descontado en un vehículo como este. En cambio, los alemanes hacen hincapié en los números de rendimiento y, sobre todo, en la calidad de este rendimiento.

Más que la cifra máxima de potencia, resulta interesante saber que esta se mantiene entre 5.000 y 6.400 rpm, mientras el torque es aún más lineal, pues el rango va entre 1750 y 4500RPM.

También Audi prefiere hablar del sistema híbrido, al que denomina Mild Hybrid System y se compone de una batería de ión litio de 48V, un convertidor de corriente DC a AC para recargar la batería en tomas de 12v y 110v, un motor de arranque accionado por correa y refrigerado con líquido y un transformador de 48V-12V.  Eso para empezar.

No solo de tecnología vive el hombre

Las capacidades de la tecnología mild hybrid (que también usa el megaSUV Q8) incluyen un sistema Start-Stop que se activa al levantar el pie y comenzar a frenar a 22 km/h. El sistema también apaga el motor de gasolina al rodar a una velocidad fija entre 55 y 160 km/h, eso permite que este vehículo monumental (que mide 5,06 metros, se mueve sobre rines de 20” y pesa 2,1 toneladas) ofrezca el consumo de combustible de un sedán subcompacto.

Audi también se toma interés para explicar con detalle dónde el Q7 Prestige es diferente, una vez abandonamos el terreno mecánico. Es el turno de hablar de la singular estética, del nuevo lenguaje de diseño de la marca, de la parrilla “single-frame”, donde los cuatro aros se complementan con seis barras y los recursos de diseño usados en los laterales y en el extremo trasero, que dinamizan la silueta general.

Siendo un vehículo grande, el Q7 no impresiona por su tamaño sino por lo esbelto y a la vez robusto de su apariencia.

De nuevo, la intención no es subrayar las prestaciones, sino la calidad de estas, al incluir un sistema de suspensión de aire adaptativo que incluye hasta siete perfiles de configuración (gracias al Audi Drive Select), según las condiciones del camino y ajusta la altura entre 15 mm y 30 mm, para evitar sobresaltos al dar un paseo off-road.

Comodidad a la séptima potencia

El interior insiste en el tema de “calidad de prestación”, así que lo primero que se percibe es el perfil de los asientos, el alto nivel de calidad visual, el cuero del tapizado, el recubrimiento del techo y otros lugares, la alfombra y detalles similares, presididos por un panel de instrumentos de apariencia sobria que, gracias a la tecnología háptica, exhibe sus numerosos controles y comandos al tocar la pantalla, asociando cada uno de ellos a un sonido especial.

En términos prácticos, Audi se vanagloria de la gran oferta de espacio interior del Q7, subrayando que el habitáculo es tan o más grande que el de sus rivales, al igual que el espacio disponible para la cabeza y los hombros de quienes ocupen las dos primeras filas de asientos.

Pero no todo es sobriedad alemana, el Q7 también se concede algunos detalles superficiales, como el sistema especial de iluminación, que ofrece un ambiente cálido y relajado, realzando los detalles visuales del habitáculo, como si se estuviera en un lounge.

El Q7 Prestige se ofrece en cuatro colores; azul “samurái”, gris “samurái”, blanco “glaciar” y negro “orca”; la marca anuncia que se trata del segundo de los nueve lanzamientos que Audi planea realizar este año en Colombia. El primero, el crossover Q2, apareció en febrero y ahora Audi refuerza su ofensiva en la franja alta del mercado, como demuestra un precio de salida de $299.900.000, que asegura tota la exclusividad, el lujo y la alta tecnología que se pueda imaginar.

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