Tesla entra en la era de los “recall”

Se cumple el vaticinio de los expertos de industria automotriz.

Por: Julián Afonso Luis / @JAL69 (Twitter)

La empresa norteamericana Tesla, especializada en la producción de automóviles eléctricos (EV), fue obligada a hacer un llamado a revisión o recall para revisar 135.000 unidades producidas entre 2012 y 2018.

El llamado a revisión fue sancionado por la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) a través de una notificación, en la cual rechaza los argumentos antepuestos por Tesla en su intento por evitar el proceso.

La medida afectará a todas las unidades del sedán Model S fabricadas entre 2012 y 2018, así como a todas las unidades del utilitario deportivo (SUV) Model X, producidas entre 2016 y 2018.

En ambos casos, la NHTSA detectó un defecto de funcionamiento de la pantalla táctil instalada en el panel de instrumentos que amerita reemplazo de la unidad y que, en su opinión, “puede causar un problema de seguridad”.

Alex Ansley, Director de la División de Recall de la NHTSA, afirmó en su carta al fabricante que “notamos que en Tesla no creen que tenemos un riesgo de seguridad (con esta falla), pero desde nuestro punto de vista esa afirmación no tiene ni fuerza, ni efecto en la intención que pueda tener Tesla en completar un llamado a revisión, por lo cual en la NHTSA no estamos de acuerdo”.

Tesla intentó evitar la decisión

Tesla había constatado en 2018 el defecto de funcionamiento de la pantalla táctil y les ofrece a sus clientes la reparación de la avería o el reemplazo por una nueva unidad actualizada, pero cobra por ambas medidas.

En respuesta a la NHTSA, Tesla accedió a hacer la reparación gratis y ofrecer a sus clientes un descuento especial en caso que deseen comprar la versión actualizada, en vez de reparar la unidad original. No se confirma si Tesla pagará un reintegro a los propietarios de unidades Model S y Model X que pagaron por la reparación o la actualización.

Además de asumir el costo de la reparación de la avería en 135.000 unidades, Tesla tendrá que informar a la NHTSA sobre el avance del proceso de llamado a revisión, para no ser multada si el organismo considera que la empresa no corrige el problema dentro del plazo otorgado.

Tesla Model S

Al hablar del caso, los voceros de Tesla admiten el defecto en las pantallas, pero insisten en señalar que “no hemos registrado accidentes a causa de esta anomalía y aunque la pantalla falle totalmente, todavía el auto puede ser conducido de manera totalmente segura con la pantalla apagada”.

Una experticia técnica señaló que la pantalla, al apagarse, deja de proyectar información del funcionamiento del auto y, en forma paralela, dejan de funcionar las cámaras retrovisoras y los desempañadores de los vidrios.

Tesla estuvo a punto de cumplir su meta

La noticia se hizo pública poco después que Tesla confirmó la venta de 499.550 autos en 2020, quedándose apenas 450 unidades por debajo del objetivo de vender medio millón de unidades y tras producir en total 509.737 vehículos. En sus previsiones para el año comercial 2020, Elon Musk, CEO de Tesla, prometió “la producción y venta de 500.000 autos”.

La noticia del llamado a revisión de Tesla confirma una antigua predicción, que siempre se antepuso a la consigna de máxima calidad del fabricante californiano frente a otros fabricantes de autos. Los expertos señalan que producir autos en serie con cero defectos y evitar los temidos recall es fácil cuando los volúmenes de producción son bajos, pero son inevitables cuando se requiere fabricar cientos de miles de vehículos y Tesla no escapará a eso.

Los llamados a revisión forman parte de la cotidianidad en la industria automotriz norteamericana y son muy temidos por los grandes fabricantes, debido a los costos que generan, en términos técnicos (reemplazo de piezas gratuito) y en términos de imagen de marca y producto.

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