Preparan DeLorean con motor eléctrico

En 2021 se cumplen cuarenta años de la aparición del mítico auto.

Por: Julián Afonso Luis / @JAL69 (Twitter)

Diversas informaciones señalan que la empresa DeLorean Motors Company, establecida en Texas (EE.UU.), avanza en su plan para retomar definitivamente la producción del cupé Gran Turismo DeLorean DMC12 a partir de 2022, usando un motor totalmente eléctrico.

La compañía fue creada por el empresario norteamericano Stephen Wynne en 1997, cuando adquirió los derechos comerciales sobre la antigua DeLorean Motors Company, fundada en Irlanda del Norte por John Z. DeLorean y un gran lote de partes remanentes que quedaron sin usar cuando la fábrica irlandesa fue intervenida y cerrada por el gobierno local en 1982.

En principio, la nueva empresa DMC se dedicó a prestar servicio y reparar las unidades sobrevivientes del lote original de 8.500 DMC12 fabricados entre 1981 y 1982. La iniciativa resultó exitosa, porque las 6.000 unidades que aún circulan se cotizan bien como autos de colección.

A medida que la empresa DeLorean fue dándose a conocer, fue evidente la existencia de demanda en caso de que se decidiera volver a producir el DMC12.  Por ello, Wynne y su equipo anunciaron en 2007 su intención de fabricar nuevas unidades usando partes remanentes de los inventarios originales y convocando nuevos proveedores.

Sueño que se resiste a claudicar

Sin embargo, los planes de reeditar el auto creado por John Z. DeLorean no han fructificado. Hacia 2016 unas pocas unidades fueron armadas según los planes originales, pero hubo dificultades para homologarlas bajo las actuales normativas de seguridad y ambiente, por lo cual fueron matriculadas como “recreaciones” de “bajo volumen de producción”.

Recrear el DMC12 con un tren de mando 100% eléctrico tiene motivaciones ecologistas, pero también hay motivaciones prácticas, pues Renault hace ya mucho que no ofrece los motores V6 originales de tipo PRV; aunque pudiese, esos propulsores están lejos de cumplir los actuales estándares de rendimiento, consumo y emisiones.

En consecuencia, al surgir la necesidad de usar un nuevo motor, se concluyó que es mejor migrar al formato electrificado.

Otro problema que impidió concretar los planes de producción anunciados en 2007 fue que el diseño original, concebido en 1981-82, necesitaba la homologación de las autoridades norteamericanas en materia de seguridad vial.  El retraso en esa homologación había impedido a John DeLorean desarrollar sus planes de venta del modo planificado, generando la crisis de efectivo que llevó a la empresa al colapso en 1982.

Los voceros de la nueva empresa DeLorean confirman que finalmente lograron superar la homologación de la National Highway Traffic and Safety Administration (NHTSA) y con ello, además de la implementación de un tren de mando eléctrico, harán posible la producción del nuevo DMC12.

Gloria y tragedia

El blog oficial de la nueva empresa DeLorean sugiere que los planes para volver a producir el DMC12 estaban en marcha cuando los efectos de la pandemia por coronavirus obligaron a posponerlos, debido a los problemas reportados por los proveedores.

El cronograma de trabajo reprogramado prevé comenzar la producción en 2022 y se espera que el auto lleve de una vez el motor eléctrico, pero está abierta la posibilidad de adaptar algún bloque de combustión o de tipo híbrido, si no fuera posible usar uno eléctrico.

El lanzamiento del nuevo DMC12 en 2022 estaría a tiempo para celebrar el 40º aniversario de la aparición del modelo original, que se produjo entre 1981 y 1982.

La empresa DMC original fue fundada en 1975 por el empresario norteamericano John Z. DeLorean, quien rechazó la dirección general de GM Corp. para emprender ese proyecto personal.

En apenas cinco años, DeLorean cumplió un verdadero milagro industrial y técnico, creando desde cero el diseño del DMC12 con ayuda de Lotus Cars y Giugiaro, a la vez que contrató a Renault como proveedor del tren de mando.

Al mismo tiempo que DeLorean concebía su DMC12, logró edificar en un terreno baldío de Dunmurry (Irlanda del Norte) la fábrica que él mismo proyectó.  Posteriormente encomendó a Renault la tarea de equiparla, la puso a producir, desarrolló una red de proveedores locales de partes y brindó entrenamiento a la fuerza obrera disponible en Dunmurry, donde no existía industria automotriz, ni metalmecánica alguna.

Historia de película

Tras comenzar su proyecto desde cero, DeLorean pudo comenzar a producir su cupé Gran Turismo en 1981, pero el sector automotor atravesó un momento de crisis global y las agencias de seguridad y ambiente de EE.UU. (donde DMC planeaba colocar la mayor parte de la producción inicial) no otorgaron a tiempo los permisos necesarios. Esos factores crearon una crisis de liquidez que llevó al colapso a DMC cuando faltaba muy poco para alcanzar el éxito.

En medio de toda la publicidad creada en torno a DeLorean y su empresa, el empresario se vio involucrado en un bochornoso episodio de tráfico de drogas mientras enfrentaba desesperadamente la crisis de liquidez. El escándalo generado por su encarcelación y juicio causó el cierre de DMC, incluso pese a ser considerado “no culpable” de los cargos por tráfico de estupefacientes e incumplimiento de acuerdos con proveedores y bancos.

En 1997 John DeLorean y los liquidadores de DMC vendieron los derechos comerciales de la empresa y el inventario de partes que quedaron en Dunmurry a Stephen Wynne, quien desde entonces mantiene vivo el sueño del empresario, al tiempo que el esbelto cupé Gran Turismo es considerado un auto de culto y un objeto de colección.

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