El Ferrari Stallone anticipa el futuro

La propuesta de Murray Sharp podría inspirar el futuro Ferrari F80.

Por: Julián Afonso Luis / @JAL69

Ferrari confirmó recientemente que su auto código F80 aparecerá para la venta a finales de 2022, por lo cual existen numerosas especulaciones sobre lo que serán sus características estéticas y técnicas.

La sigla F80 esconde muchos significados en Ferrari, porque ese código interno define a la sexta generación de supercars de la empresa italiana, que en las cinco entregas anteriores ha redefinido las características de este singular segmento de mercado.

El futuro F80 relevará al impresionante LaFerrari, del que se produjeron 500 unidades con carrocería cupé entre 2013 y 2016, así como a LaFerrari Aperta, con techo desmontable, del que se fabricaron 210 unidades entre 2016 y 2018.

Las unidades LaFerrari tenían un precio básico de un millón de dólares y actualmente se estima que una unidad puede costar unos US$ 10 millones en el mercado de ocasión, dependiendo de sus condiciones y la identidad de su primer dueño. Ahora mismo, el LaFerrari es el vehículo nuevo de producción en serie que ha alcanzado en subasta la cotización más alta de la historia.

Herencia de cilindros

Una de las grandes incógnitas que intentan responderse quienes buscan datos anticipados sobre el futuro superauto de Ferrari tiene que ver con el motor. A la fecha, el LaFerrari Aperta ha sido el último modelo Ferrari en proponer el fraccionamiento de doce cilindros en V, característica particular de la casa Ferrari desde su fundación en 1947.

En todo caso, Ferrari no ha confirmado aún si el F80 se desarrolla con base en un nuevo V12 o si también se rendirá a la actual tendencia del downsizing, que supone motores con menos cilindros y menor desplazamiento, pero con igual o mayor potencia.

A lo largo de 2020, la propuesta del diseñador sudafricano Murray Sharp ha generado mucho interés entre expertos y entusiastas, al sugerir soluciones posibilistas sobre cómo podría lucir exteriormente el nuevo F80 cuando lo conozcamos dentro de poco más de un año.

Murray Sharp denominó su propuesta el Ferrari Stallone, en honor al actor norteamericano Sylvester Stallone y por los momentos es un automóvil estático; es decir, sin un tren de mando definido, aunque sus medidas exteriores son similares a las del LaFerrari y ello le permitiría usar un tren de mando similar, ubicado en posición central longitudinal, con una distancia entre ejes y un ancho de vía semejantes.

El Stallone mezcla rasgos del icónico Ferrari 250GTO de los años ‘60 y del espectacular LaFerrari, del cual reproduce muchos elementos de diseño, incluyendo una versión más estilizada del frontal, que armoniza con la solución otorgada a la zaga.

Murray también afirmó haber añadido detalles inspirados del Ferrari F40, que fue el último auto creado bajo la supervisión de Enzo Ferrari en 1987 y el segundo supercar de Ferrari, luego del 280GTO y antes de los F50 (1995), Enzo (2001) y LaFerrari (2013). Nosotros, en la perspectiva lateral, vemos también reminiscencias de otro importante hiperauto; el McLaren F1 creado por Gordon Murray en 1992.

¿Cavallino grande o con esteroides?

El LaFerrari impresionó en su momento porque, además de tener doce cilindros en V, fue el primer Ferrari en incorporar el concepto de unidad de potencia; es decir, la combinación entre un motor de combustión interna con un sistema híbrido de baterías, acoplado a un sistema de recuperación de energía cinética. El total combinado le permite al V12 de 6,3 litros entregar 950 hp, lo cual lo convierte a la fecha en el Ferrari más potente entre los producidos en serie.

La incorporación del concepto de unidad de potencia ha llegado a Ferrari para quedarse, como demuestra que el producto de serie más reciente de Ferrari – el SF90 Spider – ya lo adopta, pero lo hace en torno al motor V8, según ello, Ferrari podría renunciar definitivamente a crear nuevos motores V12 cuando los pocos modelos que todavía produce la empresa con este fraccionamiento (los 812 Superfast y 812 GTS) completen su ciclo comercial.

Lo que sí pareciera claro es que Ferrari, con el F80, no se anotará en la frenética batalla que ahora mismo libran fabricantes como Bugatti Automobili, Shelby Super Cars, Hennessey Perfomance y Koenigsegg por superar los 500 km/h de velocidad máxima.

El futuro F80 ciertamente debe ser capaz de superar muy holgadamente la marca de 360 km/h impuesta por el LaFerrari y debe seguir siendo por amplio margen (y durante su ciclo comercial) el Ferrari de producción en serie más veloz, superando los 380 km/h que ahora mismo homologa el 812 Superfast, pero son pocos los que piensan que en Maranello irán mucho más allá de la barrera de los 400 km/h.

Otro punto a destacar es que, al desarrollar tecnología periférica para sus motores y al concebir su propia unidad de potencia, Ferrari no ha usado el motor V12; el LaFerrari ha sido la excepción a la regla, mientras la versión más reciente del clásico V12 Ferrari (812) sigue recurriendo a la receta clásica de obtener más potencia con varios cilindros y mucho desplazamiento.

Ese esquema es cada vez más anticuado al hablar de motores de alta tecnología, por mucho que en el 812 permita a Ferrari alardear de producir el motor de serie más potente del mundo de tipo “natural”; es decir, sin sobrealimentación, ni sistemas periféricos.

Sin duda, cuando el F80 aparezca será el producto de serie más caro en la historia de Ferrari y eso podría significar un precio superior a los tres millones de dólares.

A simple vista parece un valor descabellado, pero quizá sea una cifra hasta modesta, considerando que en 2013 los primeros LaFerrari se cotizaban en un millón de dólares y que hoy los hipercarros extremos rondan esa cantidad, sin tener un emblema de tanto pedigrí como el del Cavallino Rampante.

Hasta el momento, nadie en Ferrari le da tanta importancia a la propuesta de Murray Sharp, pero tampoco desde Maranello le han solicitado al diseñador retirar el logo del Cavallino Rampante y el emblema Ferrari de su trabajo. Lo que sí han hecho es confirmar una vez más que el futuro F80 está más cerca de lo que imaginamos y reiterar que están trabajando en ello.

Tampoco hay muchos indicios sobre el nombre que tendrá este súper Ferrari cuando aparezca a finales de 2022. En todo caso, a nadie le queda duda de que sea cual sea la denominación elegida, esta respetará los criterios que ha usado Ferrari durante más de 70 años para identificar sus modelos.

Esto quiere decir que el futuro F80 tendrá como nombre una sigla que exponga la cantidad de cilindros del motor junto con la cilindrada en litros, o usará un nombre con significado en la historia de Ferrari, de Italia o de ambas, que al final es la misma cosa.

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