Logo de Polestar molesta a Citroën

Una curiosa disputa enfrenta a la firma francesa con Volvo

Por; Julián Afonso Luis

Por estos días, un singular pleito legal enfrenta a dos empresas automotrices.   En una esquina se encuentra la firma francesa Citroën, perteneciente al Grupo PSA, y en la otra se ubica Volvo.

¿La razón? El logo creado por la empresa sueca para su división Premium, Polestar, sobre la cual está desarrollando sus propuestas en torno a vehículos totalmente eléctricos (EV).

En principio, el logo de Polestar fue creado en 2017 y representa una visión artística de la estrella polar, lo cual se ajusta al nombre de la división, que se inspira justamente en este astro.

Esta interpretación artística se compone de dos flechas “delta” enfrentadas entre sí por sus vértices, a fin de obtener una estrella de cuatro puntas que recuerda a la estrella polar y que sugiere a simple vista la existencia de elementos como tecnología avanzada, futurismo y un toque de elemental sofisticación, valores que Volvo asociar con su división Polestar.

A simple vista, el logo de Polestar resulta distintivo e individual y así desea Volvo que sea percibido por los clientes de esta división y por la propia industria automotriz global.

Sin embargo, en el Grupo PSA y concretamente en Citroën, la visión es un poco diferente, pues consideran que esa composición se ha logrado al reinterpretar el famoso e histórico logo de Citroën.

Ferretería y futuro

Hace un siglo, cuando el empresario francés André Citroën decidió apostar por el entonces prometedor y naciente negocio de fabricar automóviles, se inspiró en sus orígenes familiares.

Antes de entrar en el mundo de los vehículos a motor, Citroën había trabajado en una gran empresa de engranajes mecánicos, propiedad de un tío. De esa experiencia extrajo muchas cosas, incluyendo la idea de crear para la naciente Automobiles Citroën un logo inspirado en la visión artística de dos engranajes (o chevrones) puestos uno sobre otro.

Desde entonces, el emblema del “doble chevron” se hizo característico de los vehículos producidos por Citroën y alcanzó fama mundial.

Ahora, al ver el logo de Polestar, los actuales responsables de Citroën consideran que sus diseñadores se limitaron a tomar los dos chevrones y enfrentarlos en su vértice.

El logo del “doble chevrón” siempre ha representado un motivo de orgullo e inspiración para Citroën. No solo en los tiempos en los que los destinos de la empresa eran manejados por el propio André Citroën, sino también después, cuando con el paso de los años, esta empresa ha vivido cambios que involucran su propiedad y orientación en el mercado, hasta ser parte del Grupo PSA.

Por ello, cuando Citroën decidió crear una división premium y denominarla DS, sus directivos pidieron interpretar artísticamente el motivo del “chevrón” y orientarlo de tal forma que surgieran las letras D y S, con las que identifican a la ya extinta y efímera división.

Justamente ahí radica la molestia de los franceses, quienes consideran que del mismo modo que Citroën pudo usar los “chevrones” para crear letras (el caso de DS Automobiles) y que el logo resultante recordara a Citroën, estos motivos se pueden combinar de otro modo, incluyendo la forma de una estrella, y seguir recordando el origen de la marca, lo cual, en su opinión, ayudaría a vender autos que no han sido producidos por Citroën, pero que si están inspirados en su imagen y valores.

 

Pacto de caballeros…

Según reportan medios especializados, como el portal AutoBlog, los abogados de Citroën intentaron una causa legal contra Polestar y Volvo.

En principio, el reclamo legal fue aceptado por un tribunal comercial parisino, donde se reconoció que el reclamo es procedente, pero no consideró que el asunto sea tan complicado.

La intención original de Citroën es obligar a los suecos de Volvo y Polestar a renunciar al logo, pero los abogados de estas dos últimas marcas demostraron que los valores que representan cada logo y cada marca son muy diferentes, por lo cual no existe un riesgo real de que se puedan asociar las imágenes de Polestar y Citroën que representan sus respectivos logos.

Un primer veredicto dictaminó que, en caso de que el tema de los logos pudiera causar un impacto perceptible, este se limitaría al mercado francés, donde Citroën tiene su mayor presencia y en el cual la empresa registró como propiedad industrial su “doble chevron” en 1919; es decir, casi un siglo antes que Polestar diseñara y registrara a nivel mundial su logo en forma de estrella polar.

En vista de ello, la resolución legal impuso a Volvo-Polestar una multa de US$ 175.000 y la prohibición de vender vehículos de marca Polestar durante al menos seis meses a partir de la fecha en que se anunció la resolución a los representantes legales de ambas empresas.

Otras fuentes señalan que esta primera sentencia del tribunal parisino no ha terminado por resolver el dilema.

En Polestar aceptaron a regañadientes pagar la multa y acogerse al veto comercial durante seis meses, pero en Citroën están decididos a ir más allá, incluso reconociendo que hace una década el logo original del “doble chevron” fue modificado para modernizarlo y suavizarlo a base de eliminar sus características aristas, por lo cual desde entonces representa dos elementos geométricos superpuestos.

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