¿Qué tan creíble es el récord impuesto por el SSC Tuatara?

Echemos un vistazo al automóvil de serie “más rápido del planeta”.

Por: Julián Afonso Luis

Hace algunas semanas, los medios especializados enloquecieron cuando una pequeña empresa estadounidense, Shelby Super Cars Ltda, afirmó ser el fabricante del auto de serie más rápido del mundo, luego de que el supercar SSC Tuatara cronometrara 509 km/h. Un registro impresionante, pero ¿es creíble?

Superar los 500 km/h en un automóvil es algo que se logró hace más de 80 años.  Concretamente desde que Sir Malcolm Campbell superó la marca de velocidad en tierra con un “caza-récord” llamado “Blue Bird” a mediados de los años 30. Desde entonces, a la utopía de construir ingeniosos “caza-récord” cada vez más rápidos, se unió la de producir un carro de serie capaz de ir tan rápido como el monstruo de Campbell. En esto se podría decir que el Tuatara de SSC cumple el desafío 100%, pues cualquier mortal podría hoy mismo comprar una unidad, siempre y cuando tenga los casi dos millones de dólares que pide SSC.

Leyendo entre líneas…

En primer lugar, hay que ponerse de acuerdo en determinar la verdadera velocidad máxima del Tuatara. Algunos medios especializados han citado números como 509 km/h y 532 km/h (nosotros entre ellos). Ambos son correctos, pero en su justa dimensión, pues al profundizar en la hazaña comienzan a descubrirse elementos que ensombrecen un poco el récord o, al menos, lo colocan en una perspectiva más real.

El récord fue certificado por el propio fabricante del vehículo, que se encargó de realizar la prueba y medir el rendimiento. En teoría, la velocidad máxima correcta sería 508,73 km/h, que es el resultado de promediar los dos únicos registros cronometrados que hizo SSC. Ambos se realizaron el mismo día, el 10 de octubre, en la Ruta 160 del desértico estado de Nevada (EE.UU.), en un tramo de más o menos 10 kilómetros de longitud, situado relativamente cerca de Las Vegas y que se caracteriza por ser un terreno muy plano.

Para homologar un récord de velocidad, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) indica que debe promediarse el resultado de varios intentos, en ambos sentidos, todos realizados el mismo día. También señala que debe usarse un sistema de medición certificado y homologado por la propia FIA, instalado a bordo del vehículo y que pueda cotejarse con un sistema GPS.

Otros requisitos son usar un auto con las mismas especificaciones que se ofrezcan al cliente, que el vehículo consuma gasolina comercial y sin aditivos, que al menos dos testigos certifiquen (además de la FIA) las mediciones, que las llantas sean estrictamente de serie, que los intentos se realicen en un tramo representativamente largo y que no pertenezca a ningún circuito de competición, o a ninguna área expresamente determinada para conseguir registros de velocidad (como el lecho de un lago seco, alguna salina o similar).

En estos intentos de homologación es imperativo realizar varias pasadas en ambos sentidos, con el fin de descartar los registros más rápidos y los más lentos; es decir, si se hacen seis pasadas (lo habitual en estos casos) en ambos sentidos se descartan los registros más extremos (tanto el más veloz como el más lento), para promediar los cuatro restantes.

Con el fin de validar su récord, SSC cumplió el requisito de usar una vía pública y llenó el requerimiento de establecer un tramo suficientemente largo, contando con un sistema de medición a bordo y una red de 15 satélites conectados vía GPS.   Sin embargo, solo hicieron dos pasadas, una en cada sentido. En la primera el auto superó las 300 millas por hora, deteniendo el cronómetro en 301,07 mph (484,53 km/h) y en el segundo intento, en sentido contrario, el crono registró 331,15mph (532,93 km/h), lo cual, al ser promediado, ofrece el resultado final de 508,73 km/h.

La gran diferencia de velocidad entre ambos intentos sugiere que las mediciones estuvieron viciadas por factores externos (clima y viento) y que uno de los sentidos fue más favorable que el otro; es decir, que el tramo no es totalmente plano, ni enteramente recto. Que el registro de “ida” fuese más lento que el de “vuelta” también sugiere que entre uno y otro intento el carro pudo ser modificado, lo cual no ha sido confirmado ni desmentido por parte de SSC. Por otra parte, el intento de récord tuvo dos testigos, pero ninguno representaba a la FIA y todas las mediciones fueron realizadas por SSC, sin certificaciones externas, pese a lo cual fueron aceptadas por el Libro Guiness.

Números que asombran

El primer objetivo declarado por SSC con el Tuatara era superar la marca de las 300 mph (480 km/h) y sin duda este fue plenamente alcanzado, a pesar de las inconsistencias en las mediciones. La empresa declara un coeficiente de penetración aerodinámica de 0,279 Cd y una potencia total de 1.775 CV (1.739 hp); sin embargo, ese coeficiente solo puede alcanzarse cuando las entradas de ventilación están limitadas al máximo, lo que origina que el auto comience a recalentarse tras pocos minutos y, obviamente, eso no es viable en condiciones de uso normal.

La cifra de potencia es impresionante, pero el motor solo la desarrolla si usa combustible E85; es decir, gasolina de alto octanaje mezclada con 15% de etanol, que solo se consigue en pocas estaciones de servicio en EE.UU. Si se usa gasolina estándar (91RON) la potencia se reduce drásticamente, hasta los 1.370 caballos; una cifra que impresiona, pero que no permitiría alcanzar velocidades tan elevadas. Otro dato interesante es que en su intento el Tuatara usó llantas Michelin Pilot Sport Cup 2, pero éstas fueron infladas con nitrógeno y a una presión mucho más alta de lo normal.

¿Cómo es posible configurar un auto de serie (o algo parecido) que pueda superar los 500 km/h, así sea en condiciones muy favorables y con especificaciones a la medida?  El corazón del Tuatara es un motor de ocho cilindros en V con doble turboalimentación y 5,9 litros de desplazamiento, firmado por Nelson Racing Engines (NRE) sobre una base HEMI proporcionada por Mopar-Chrysler, aunque también podría usarse una base Chevrolet si lo pidiera el cliente.

El peso total de este proyectil rodante es de unos 1.200 kilos, que pueden ser más o menos, en función de cuántos elementos opcionales quiere o no incluir el comprador de un Tuatara en su unidad particular. El resultado es un cupé muy esbelto, de inconfundible estilo y exquisitamente terminado, capaz de alcanzar hasta 532 km/h durante muy pocos minutos si se llevan al extremo sus especificaciones de afinación.

Usar en forma cotidiana esas especificaciones sería imposible, porque la falta de ventilación, el uso de combustibles extremos y otros factores no tardarían en causar daños irreversibles. En todo caso, incluso aunque el Tuatara funcionara con total fiabilidad en su configuración más extrema, no podría recorrer 500 km en una hora… ni siquiera 400 km, pues las cifras de consumo son exorbitantes. A su máximo nivel de rendimiento, el tanque (que no es precisamente pequeño) no permitiría rodar más de 15 minutos antes de agotarse. Esos quince minutos a una hipotética velocidad de 500 km/h no permitirían recorrer más que un centenar de kilómetros.

Algunos medios especializados, como Auto Blog, y los infaltables escépticos han puesto en duda los números ofrecidos por SSC y por su líder Jared Shelby (nada que ver con el mítico y ya fallecido Carroll Shelby), por razones como las que exponemos acá,  pero incluso tomando como ciertos los registros del fabricante, debemos concluir que el Tuatara solo puede superar los 500 km/h si lleva una configuración mecánica extrema, durante un muy corto período de tiempo y en condiciones particulares, muy lejanas del uso cotidiano.

Aun así, es un carro mucho más ligero, más cómodo y más fácil de manejar que el monstruoso Blue Bird de 1935 y no hay que llamarse Malcolm Campbell para conducirlo. Basta disponer los casi dos millones de dólares que pedirá SSC por cada uno de los cien Tuatara que estima producir y tener tiempo suficiente para viajar a Nevada (u otro lugar igual de propicio) junto con un ingeniero que afine el auto en modalidad “récord” para disfrutar la sensación de rodar a 500 km/h por breves minutos.

En todo caso y quizá buscando cortar por lo sano, los voceros de SSC anunciaron que harán un nuevo intento de récord en el mismo lugar y con procedimientos que no dejen espacio a ninguna suspicacia.

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