A propósito de las llantas de repuesto

Dunlop presenta algunas consideraciones a tener en cuenta sobre la llanta de repuesto ideal:

  • Si se quiere preservar la estética, la mejor opción es tener una llanta de repuesto de igual tamaño y características a las instaladas en el carro.
  • Asegúrese de mantener inflado el repuesto correctamente.
  • Comprobar si la banda de rodadura o el flanco presentan daños o pinchazos.
  • Vigilar la velocidad; atienda las instrucciones del fabricante del vehículo y del neumático en relación con la velocidad y la distancia de seguridad.
  • Utilice el repuesto solo para visitar el taller mecánico o el distribuidor. Cualquier llanta de repuesto (que no sea una de tamaño estándar, igual a las que lleva instaladas el vehículo) es una solución temporal.
  • Considere que las llantas de repuesto provisionales y compactas requieren una presión de inflado superior (generalmente de 60 psi) y su uso está limitado frente a un neumático convencional.